jueves, 20 de septiembre de 2007

VALORES Y AUTOEDUCACION



1. Introducción
2. Desarrollo
3. Opinión
4. Bibliografía

1. Introducción
Los valores son reglas de origen social a partir de las cuales cada individuo rige su vida. La palabra valor posee diversos significados. La palabra valor posee muchos significados como por ejemplo, algo material como un coche tiene un valor útil, un libro tiene un valor intelectual o científico, el dinero un valor material y la música o el arte tienen un valor estetico. En cambio, cuando hacemos alusión al valor del trabajo, de la ayuda a los demas, de la tolerancia, de la justicia social, hablamos específicamente de valores humanos.
En nuestro caso, con el termino valor nos referimos especialmente a cualidades especiales sólo pueden ser puestas al descubierto a traves de la actividad social y cultural de la persona. Esto significa, en palabras sencillas, que nuestro comportamiento diario es una especia de termómetro que muestra la clase de valores que poseemos.
La educación es un medio privilegiado de crecimiento personal del individuo humano y de la comunidad; en este desafío que significa la educación, cada uno de los que intervienen en ella tiene ante sí el reto de descubrir los valores que fundamentan la propia existencia y su sentido pleno. El trabajo orientado hacia este descubrimiento se convierte, por tanto, en la meta por excelencia del vivir humano; hacerse la pregunta por el sentido de su vida, de la vida en general y asumirlo ya que el ser hombre equivale a ser consciente y responsable.
Es indispensable reflexionar sobre la educación en sus perspectivas axiológicas, que es lo mismo que plantear el problema de la educación moral, si queremos de verdad abordar a la persona humana en profundidad y en todos sus aspectos ya que la plenitud a la cual el hombre está llamado y la plenitud a la cual aspira, requiere el cultivo de otras dimensiones humanas y el esfuerzo preciso para conseguir ciertas virtudes personales y sociales.

2. Desarrollo
Esquemas de cada capítulo (anexos)
Síntesis:
Conócete a ti mismo.
Este capítulo habla de cómo conocernos de una mejor manera, aplicando los valores los cuales debemos de tomar en cuenta para ser alguien en la vida y no fijarnos en cosas materiales y sin tanta importancia. Para eso tenemos que conocer nuestro pasado, estar libres de sentirnos rechazados, sin complejos y siendo felices tal cual somos nosotros y si no lo hemos superado, trabajar en ello por que si uno tiene problemas de su pasado, difícilmente va a poder progresar ni estar bien consigo mismo en el presente, en el pasado tenemos que sacar a la luz las circunstancias o motivos por el cual nos sentimos rechazados, para eliminar este rechazo tenemos que perdonar y aceptar que no podemos cambiar a la gente y así podremos crecer como personas y poder enfrentarnos mejor a un presente.
En el presente debemos de conocer la realidad en la que estamos viviendo en aspecto físico y psicológico. Para crecer como las personas que somos o queremos ser, debemos de poner a los valores físicos como menos importantes, por que aunque son importantes, puede llevar consigo varias consecuencias que nos afectan, como es el fijarte en una persona por que este guapa, flaca, con dinero, etc. Si no que los que debemos de exhaltar son los valores psicológicos por que debemos de hacer crecer a nuestro
espíritu e inteligencia, para así valer por lo que somos, no por lo que tenemos o lo que nos caracteriza físicamente.
Para un futuro, debemos de plantear las metas e ideales que queramos realizar, no tenemos que ser sonadores si no, tener los pies en la tierra, tener una visión clara de lo que queremos hacer y no ser mediocres. Otros aspectos en los que nos debemos de detener es en el aspecto social y moral. El aspecto social, es muy dado a críticas, envidias, odio, es esto en la mayoría de los casos es ocasionado por las cosas materiales que entran en el aspecto físico, ya que en la actualidad desgraciadamente la gente se fija mas en lo que tienes no en lo que eres, por eso hay que trabajar en darle menos importancia a lo físico que a lo espiritual y psicológico para así poder mejorar a nuestra sociedad.
En el aspecto moral, es necesario reconocer nuestros defectos y cualidades para así, ademas de conocernos mejor y saber como actuar y como mejorar en lo que nos falla.
Para poder hacer todo esto de una manera mas facil, podemos preguntarle a los demas que imagen es la que proyecto y así podemos saber con certeza que es lo que queremos y debemos cambiar.

Los valores son tu meta.
La personalidad, educación y cultura van juntos, ya que para mejorar uno de estos, tambien implica mejorar en los otros dos.
De las definiciones vulgares de personalidad, educación y cultura, solamente obtenemos los valores físicos, esteticos, intelectuales y sociales; y faltarían agregar a nuestra vida los valores morales, religiosos, afectivos y económicos.
Ahora bien, todos los valores son humanos; por lo cual vamos a tener una conciencia que va a afectar a nuestros instintos y viceversa. Para poder tener una personalidad bien integrada, una cultura autentica y una educación de altura es necesario considerar todas las esferas de valores.
La ceguera axiológica son personas ciegas en el amor, en la amistad, personas amargadas. No hay que atacar a estas personas ni burlarse, hay que tenerles respeto y carino, y ayudarlas a recuperar la vista, y con fe esto se puede lograr. Aunque la fe solamente la da Dios a quien la pide con humildad se puede ayudar haciendo oración por estas personas.
Los valores son inagotables, como con todo, siempre se quiere tener mas. Al pasar el tiempo nos damos cuenta de que no sabemos y por la misma razón siempre vamos a estar buscando mas. Tambien es importante considerar que debemos de realizar todos los valores armónicamente, auto evaluandonos y auto educandonos en todos los ambitos para poder mantener un equilibrio entre todos nuestros valores.
Para esto necesitamos tener una jerarquía de valores, viendo lo que es mas importante. El valor moral tiene mucho peso, si éste cae, también van a caer los demás valores.
La axiología es una ciencia exacta, por lo que no se pueden permitir los relativismos. La moral se refiere al deber ser de los actos humanos que nos sirven para alcanzar la felicidad. Para que un acto se clasifique como moral o inmoral debe de ser realizado consciente y libremente, y si el criterio de moralidad se basa en la naturaleza del hombre, no puede estar sujeto a cambios, porque si cambiara la naturaleza humana, ya no podríamos hablar de moral, de hombre, de razón y voluntad.
A el mal nos referimos a un desorden, una carencia del bien.
Los valores que dirigen a los demás son el religioso y el moral. El primero se basa en la autoridad del mismo Dios, por su perfección infinita, nunca cambia y todo lo sabe. Lo que El nos ha revelado, es la Verdad absoluta.
Despues de estos y no menos importantes siguen los valores intelectuales, que buscan la Verdad, queriendo obtener sabiduría. Se necesita aplicar la razón para poder obtener su objetivo, mediante la abstracción y la construcción. Perciben del mundo circundante, para comprenderlos adaptarse y modificarlo. Los habitos de trabajo ayudan al desarrollo intelectual y a la capacidad de comunicación. Éstas tres esferas requieren de un modo u otro, de la totalidad de la persona.
Los valores afectivos son los que le siguen y se refieren al amor. Después de los valores afectivos, siguen los valores sociales, considerándolos como las relaciones interpersonales con los demás. No hay una comunicación de tu a tu, sino la interacción despersonalizada con el hombre masa.
Por último, estan los valores económicos que se van a referir a la materia que le ha sido dado un valor convencional.
El mediocre hace de los medios su fin y vive para eso.
Para poder vivir humanamente, necesitamos vivir conforme a esta tabla axiológica. En la juventud y madurez, las necesidades de autorrealización se hacen importantes, y sólo pueden ser satisfechos por los valores más altos de la cultura: la ciencia, el arte, la moral y la religión.

Concreta tu camino
Para lograr todo lo anterior mencionado es importante planear nuestra vida y establecernos metas asequibles y continuas, que nos vayan ayudando a superarnos para poder hacer felices a las personas que nos rodean. Lo primero que mencionan es el dinero. Donde nos habla de las diferentes necesidades que tenemos los seres humanos y a cuales les tenemos que dar mayor importancia. Las mas importantes son las necesidades vitales, como su nombre lo dice, son las que necesitamos para vivir, como son la ropa, una casa en donde vivir, medicamentos, doctores, previsión de enfermedades, etc. Otro tipo de necesidades que mencionan son las socioculturales como es el gas, luz, transporte, educación, etc. Tambien nos menciona que no debemos de tener más necesidades de las que verdaderamente necesitamos por que por eso se da el consumismo, el interes por las cosas materiales y las necesidades que de verdad son superfluas (, que se derivan de una serie de falsos conceptos sociales y psicológicos)sin importancia, eliminarlas.
Tambien habla de la capacidad de amar, Para lograrlo, tenemos que meter en el nuestra razón y nuestra voluntad. Ya que sólo el ser racional puede proyectarse al futuro y a los otros. Tambien puedo decir que el amor es completamente libre, porque nadie puede obligar a alguien a amar a otra persona. El conocimiento de una persona requiere saber observarla, comunicarse a fondo con ella. Esta comunicación requiere un respeto mutuo, partir de una base común, saber de qué se habla y una buena voluntad.
En cuanto a la aceptación del otro; aceptar a alguien significa ayudarle en el aprendizaje de su propia dignidad. El nivel de aceptación o rechazo puede variar según con la persona que se trate.
Cuidado de la salud: Para gozar de una buena salud, debemos de planear correctamente la alimentación, el sueno, ejercicio, etc y así poder hacer actividades como pensar y amar.
Ser autentico: Para ser autentico, tenemos que ser uno mismo, tenemos que trabajar con la verdad para ser auténticos. Concentrándonos en las 4 virtudes cardinales, de donde se desprenden las demás son:
Prudencia; virtud preciosa y muy necesaria. Ordena todo al debido fin, nos ayuda a jerarquerizar correctamente.
Justicia; es una virtud por la que damos a cada uno lo suyo. Les debemos a los demás, la verdad. Tienen derecho a saber que nuestro sí es sí y no es no. De ahí la veracidad, sinceridad y lealtad.
Fortaleza; nos da ánimos para no temer ningún peligro. Implica tanto resistir como combatir. La lucha por atacar el mal y defender el bien.
Templanza; es la virtud por la que refrenamos los deseos desordenados de los placeres sensibles y usamos con moderación de los bienes temporales. Es decir, no es malo gozar, pero con moderación, y para llegar a este autodominio, tenemos que ser constantes en reconocer lo que hemos logrado y lo que aún nos falta y saber rectificar y volver a empezar sin cansarnos nunca.
El mejor modo de matar un defecto es ejercitarnos en la virtud contraria.
Por último se habló de la Fe y la vida.
Al hablar de fe, no se puede hablar en el plano de la naturaleza humana, sino en el mundo de la gracia. Y en éste terreno o se tiene fe o no. Si sucede lo primero, es necesario cultivarla y hacerla viva; si no se tiene fe, hay que respetar a quien la tiene.
La fe se recibe con humildad, quien no sabe bajar la cabeza y no reconoce que hay Alguien superior a él, está poniendo una barrera.
Es necesario que nos esforcemos en aumentar y profundizar nuestra doctrina y piedad; ya que el equilibrio entre ambas es lo que nos ayuda a vivir plenamente nuestra fe.
Se puede mejorar nuestra vida de piedad; profundizando en nuestra filiación divina, en esa vida de infancia espiritual, creyendo como niños, aumentando nuestra vida de oración, viviendo una vida sacramental y amando a la Iglesia como Madre, y saber distinguir entre lo humano y lo divino.

3. Opinión
Este libro me pareció muy bueno, ya que te enseña de una manera muy fácil y con ejemplos de la vida cotidiana lo que es vivir mejor la vida, basandonos en los valores, no en lo material, tambien te enseña muchas cosas como lo que es amar de verdad, basandonos en los valores y dejando atrás lo material ya sea a la hora de casarnos, para escoger amistades o simplemente para sentirnos mejor con lo que somos y no por lo que tenemos, ya que eso se acaba y lo espiritual nos queda para toda la vida, yo creo que es un libro ademas de bueno, muy practica, y para todo publico y creo que todo lo que dice es cierto y debemos de ponerlo en practica en nuestra vida por que seguro siguiendo lo que nos dice este libro podemos superarnos y ser alguien muy importante en nuestra vida, como persona.

4. Bibliografía
Orientación Educativa 2
Editorial Brevia
Jorge Castellano Torres, Alejandro castellano torres
"Introducción"
Valores y autoeducación
Maria Pliego
Editorial Minas

La estrategia docente en la educación de valores

Resumen
Introducción
3. La formación de valores
Proceso de Enseñanza – aprendizaje
Propuesta de estrategia docente para la educación de valores
Planificación
Ejecución de la estrategia en el proceso docente
Conclusiones
Referencias bibliográficas

Resumen
La formación de valores en la educación superior se convierte en una tarea difícil debido a la diversidad de valoraciones personales y sociales que establecen los estudiantes. Formar un profesional consciente y coherente con la realidad implica un trabajo estratégico para la educación. El presente documento presenta algunos lineamientos que buscan servir de base para diseñar estrategias docentes que permitan mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje.
“Pocos negarían que hay en la actualidad muchísimos en las escuelas que no aprenden tan bien como deberían hacerlo simplemente porque no tienen idea muy clara del objeto de su existencia ni están muy seguros de que vale la pena el esfuerzo para aprender”. L.E. Ratts

Introducción
A través de los valores el sujeto se conoce a sí mismo, conoce sus necesidades y las posibilidades de satisfacerlas, además proyecta las condiciones ideales para ello regulando su conducta en correspondencia con los contenidos valorativos asumidos. Los valores no existen sin el hombre, que con ellos está en disposición de dar significado a la propia existencia. Las cosas adquieren valor en la medida en que se insertan en este proceso de humanización. (Gervaert, 1976).
Una educación centrada en valores es una educación centrada en el hombre, pues el hombre está, por su mismo ser, llamado a la realización de los valores. El hombre es el protagonista principal de su desarrollo y el desarrollo social, en tanto es un ser activo, transformador de su propia realidad y de sí mismo, pero a la vez determinado por las condiciones concretas en las que se desarrolla.
La tarea de educar en valores es actualmente una de las áreas educativas más interesantes y conflictivas; es un campo que exige una profunda reflexión y discusión y por lo tanto supone un gran cambio. Elaborar una estrategia docente en el proceso enseñanza – aprendizaje dirigido a la formación de valores en los estudiantes universitarios constituye una tarea muy compleja. La formación de valores en el proceso enseñanza – aprendizaje debe partir de la elaboración explícita de las dimensiones social y ética del currículo de las diversas profesiones.
Uno de los objetivos esenciales de la enseñanza – aprendizaje debe estar dirigido a la formación de profesionales con un elevado compromiso social donde su saber científico no sea parte del patrimonio de su riqueza personal, sino de la riqueza de nuestra sociedad, encaminados no sólo a perpetuar los mejores valores de nuestra cultura, a expresar su condición de producto social, sino ante todo su condición de activos creadores de cambio social. Se debe procurar formar un profesional que además de poseer estas características, esté preparado para enfrentar situaciones difíciles, contradictorias, luchar contra el individualismo, la competencia, el arribismo y otras lacras que han surgido en nuestra sociedad como consecuencia de la situación actual.
Un proceso de enseñanza – aprendizaje centrado en la transmisión de conocimientos o en la construcción del conocimiento por el alumno, pero sin la aplicación práctica de esos conocimientos, limita el futuro desempeño del profesional. En este caso no cuenta con las herramientas necesarias, estrategias y mecanismos que permitan regular su comportamiento y asumir una posición activa, reflexiva, consciente y responsable en la toma de decisiones y solución de los problemas de la práctica profesional, ya que no sólo intervienen los conocimientos adquiridos durante su formación, sino el desarrollo de importantes formaciones psicológicas como los motivos, autovaloración, los valores que desde su integridad le dan una direccionalidad al comportamiento humano (Fuentes, 1995).
Si bien en el diseño curricular de las carreras profesionales aparecen reflejadas las exigencias de la sociedad a la formación profesional, no es ajeno el hecho de que el proceso se ha parcializado más hacia el área del conocimiento, limitando el desarrollo de otras áreas, entre ellas la formación laboral, el valor personal y social del propio conocimiento para la actividad profesional.

La formación de valores
La sociedad actual exige cada vez con más agudeza la presencia de profesionales competentes, no sólo capacitados de manera óptima en conocimientos, técnicas y habilidades, sino también formados en actitudes, aptitudes y valores que lo hagan un ser útil, productivo y formativo dentro de su entorno. En ese sentido, “la calidad en la formación de un profesional no sólo depende del currículo universitario, sino también de los intereses y valores que regulen su actuación profesional… El amor a la profesión, la responsabilidad, la honestidad constituyen valores esenciales reguladores de la actuación de un profesional competente.” (González, 2000).
Los valores son en sí mismos un despliegue de los seres humanos, por tanto, tienen un carácter individual; sin embargo, por el mismo hecho de ser un actor social, el ser humano adquiere ciertos valores establecidos en la sociedad en la que vive.
Cada individuo muestra de manera diferente sus valores a través de manifiestos concretos, desde valores sociales como la igualdad, la justicia, el respeto, la socialización o la convivencia, hasta los valores afectivos como autoestima, autonomía, responsabilidad o planificación. Los seres humanos asumen de manera distinta cada valor y lo asimilan, interiorizan y aplican de acuerdo a su formación y construcción personal dentro de la sociedad y de la relación con su medio. Las condiciones histórico - sociales que le toca vivir a cada individuo marcan un rumbo en el establecimiento de los valores.
Por ello, la educación de valores en el nivel superior es un tema complejo de abordar, pues se enfrenta a sujetos con una formación previa que muchas veces viene trastocada por realidades familiares disímiles, que van desde hogares disfuncionales hasta falta de modelos paternos. Los conceptos personales referentes al amor, el respeto, la confianza, la amistad o la responsabilidad, por citar sólo algunos, suelen ser muy dispersos y volátiles, hasta cierto punto relativos e inconsistentes, lo que hace aún más complicada la aplicación de estrategias formativas de valores.
Si bien la educación superior constituye un difícil escenario para la formación de valores, no está exenta de generar las condiciones para diseñar las estrategias necesarias en el afán de consolidar un perfil profesional coherente con nuestros tiempos. Las exigencias del mercado laboral tienen que ver con actos responsables y consecuentes con el desarrollo humano y social del hombre. Por ello es que las autoridades y docentes de la educación superior deben elevarse a un sitial que los coloque como ejemplos y modelos de conducta para los estudiantes.
Enseñar con el ejemplo se hace más necesario que nunca. Esta realidad exhorta a los docentes a preparar estrategias pedagógicas para que los procesos de enseñanza – aprendizaje sean eficaces y eficientes, pero sobre todo trascendentes.

Proceso de Enseñanza – aprendizaje
El proceso de formación del estudiante en las universidades no ha tenido en cuenta suficientemente al sujeto como persona, en “ellos prevalece la memorización y la acumulación de información con disminución de la iniciativa, creatividad, precisión, capacidad lógica – crítica y ética laboral” (Yslado, 2003, p.66).
En relación al proceso de enseñanza – aprendizaje existen enfoques o modelos dicotómicos: aquellos que absolutizan y dimensionan el proceso de enseñanza – aprendizaje centrado en la estructuración de contenidos o el logro de determinados resultados y la elaboración de estrategias que posibiliten la transmisión de información; y aquellos que necesiten su atención en el proceso de enseñanza – aprendizaje, en los mecanismos psicológicos que están en la base de dicho proceso. Ambas perspectivas participan de una deficiencia común: la unilateralidad en la comprensión del proceso de enseñanza – aprendizaje, no reconociendo que ambos constituyen un proceso unitario, y sólo sobre esta base puede ser comprendido, planificado, ejecutado y controlado. Según algunos autores (Ojalbo, et al, 2003), “el aprendizaje es comprendido como actividad social y proceso individual de apropiación, construcción y reconstrucción de la experiencia, de la red vincular social de la cual el sujeto participa y es su activo creador, en el que se apropia de conocimientos, habilidades, actitudes, valores, afectos y sus formas de expresión en condiciones de interacción social en un medio socio-histórico concreto” (p.198)
Esta concepción apunta hacia el sujeto que aprende, a su papel activo, consciente y transformador; se trata no de asimilación activa, en tanto implica producción, reconstrucción, reestructuración, lo que conduce a transformaciones en su comportamiento, en su personalidad, convirtiéndose en agente social activo de cambio.
De lo que se trata es de aprovechar al máximo las potencialidades formativas, educativas del proceso de enseñanza – aprendizaje a través de la creación de situaciones de docencia vinculadas con la profesión, la realidad social que vive en un contexto histórico-social concreto, que pueden ser analizadas tanto desde una perspectiva cognoscitiva, como afectivo – valorativa. De esta forma el conocimiento se le presenta al estudiante no de forma acabada, sino de manera abierta, flexible y permanente, en sus continuidades y discontinuidades, articulando pasado y presente y aproximándose a las estrategias y procedimientos para su construcción y reconstrucción (Santoyo, 2007).
En este proceso de construcción no sólo se transmiten e intercambian significados y productos elaborados socialmente, sino que se crean y recrean nuevos significados, nuevas representaciones sociales, configurándose nuevos sentidos a nivel grupal y personal de los conocimientos adquiridos y de su proceso de construcción. El estudiante se va desarrollando en la medida que se apropia, internaliza instrumentos, signos, herramientas que le permiten dominar la realidad y su funcionamiento interno, la que depende no sólo del grado de desarrollo alcanzado, sino del grado de desarrollo potencial, lo que realmente posibilita que estos recursos sociales y culturales pueden ser incorporados.
Todo ello requiere de una adecuada organización de la actividad del estudiante, de las relaciones comunicativas que se establecen durante la ejecución de las tareas docentes estructuradas y elaboradas desde una dimensión social, profesional y ética. Es preciso promover la cultura de diálogo y el debate como práctica y producción de valores en el proceso de apropiación activa de la realidad.
Estos elementos de la estructura y dinámica de la actividad de aprendizaje imponen a la enseñanza nuevas exigencias en su organización, estructuración e instrumentación, nuevas respuestas a las interrogantes ¿Para qué enseñar?, ¿Qué enseñar? y ¿Cómo enseñar?.

Propuesta de estrategia docente para la educación de valores
Yslado (2003) plantea algunos criterios para diseñar un plan estratégico que permita realizar un trabajo consciente en la formación de valores. Es preciso indicar que estas propuestas son especialmente enfocadas en el nivel de educación superior:
Propiciar una metodología que facilite el entendimiento y la ayuda mutua, a través de la interacción didáctica.
Generar un aprendizaje significativo, como proceso motivador hacia la reflexión y vivencia de los valores con una mayor autonomía del alumno.
El alumno debe construir su aprendizaje de valores, gracias a una persona mayor que lo trate bien, respetuosamente y le permita sentir y pensar acerca de los valores.
Resulta trascendente, generar experiencias de reforzamiento continuo ante las conductas que manifiesten la práctica de valores en el aula.
Es vital un cambio en la actitud docente al asumir la enseñanza de los valores, reflejando una mayor conciencia e identidad plena con su tarea y su profesión.
Es indispensable en la educación de valores, saber priorizar lo emocional, evitando esa insensibilidad que trastoca los valores y desmotiva su adopción y práctica.
Una labor previa de desarrollo y optimización de la inteligencia emocional es una condición previa para la efectividad de un programa en la educación en valores.
Fomentar el aprendizaje interactivo y experiencial de las circunstancias, creando oportunidades de análisis, distinción y opinión ante contenido valóricos.
Generar actividades de tipo creativo como “torrente de ideas”, solución de problemas y proyectos innovadores que faciliten el desarrollo de la inteligencia intra e interpersonal en los educandos.
La concepción y aplicación de esta estrategia supone cambios profundos en el diseño curricular y su materialización en el proceso docente, en el que el estudiante asume un rol protagónico en su formación, lo que exige del profesor un cambio en el sentido de la tarea educativa, en sus concepciones y actitudes hacia el hecho educativo.
Desde el punto de vista metodológico se distinguen tres momentos de la estrategia en el proceso docente: planificación, ejecución y control.

Planificación de la estrategia en el proceso docente
Dado que se trata de un proceso dirigido, intencional, que es necesario prever y organizar, no dejarlo en algún momento a la espontaneidad. En esta etapa se conciben y elaboran los objetivos, contenidos, métodos, tareas y medios, así como la forma en que se llevará a efecto el control y la evaluación del proceso. Todo lo que posteriormente se pondrá en ejecución.
Es fundamental la planificación de todo el proceso y especialmente la planificación de la primera y última actividad. La primera porque es donde se crean las condiciones para el desarrollo del curso y la última porque lo cierra y permite conocer en qué medida se alcanzó los objetivos y se lograron las expectativas.
Planificación de los objetivos
El profesor debe planificar este aspecto a partir de la comprensión de la importancia de la participación real y consciente de los estudiantes en la determinación y cumplimiento de los objetivos. La formulación de los objetivos no debe limitarse al docente, debe darse posibilidades a los estudiantes para que intervengan en su formulación a partir de que se propongan alcanzar logros no sólo en el plano cognitivo, sino de carácter formativo, en su formación como profesionales. Se requiere que los objetivos estén formulados en términos del estudiante que es el que ejecutará la tarea y no en términos del profesor, porque esto permite orientar el proceso a los intereses de los estudiantes o de grupo y así poder trabajar el proceso de enseñanza – aprendizaje de forma activa, creadora, transformadora de la personalidad del estudiante a su condición de sujeto activo de su aprendizaje.
Planificación de las tareas docentes
El profesor debe meditar profundamente acerca de la naturaleza de las tareas a desarrollar y los requisitos que deben cumplir para favorecer el desarrollo de valores en los estudiantes, lo cual requiere una planificación consecuente, no obstante, debe prever la posibilidad de cambio a partir de los criterios de los estudiantes, por lo que no debe presentarlas las tareas como algo acabado, sino como una propuesta para promover su participación y compromiso con su cumplimiento. Las tareas deben ser planificadas conformando un sistema, no aisladas, sino con una secuencia lógica, lo que posibilitará ir alcanzando objetivos cercanos que permitan el logro de objetivos a más largo plazo, siguiendo la lógica de las diferentes etapas por donde transita la formación del estudiante.
Planificación de los métodos a utilizar
Debe existir una correspondencia entre las tareas a desarrollar y los métodos a través de los cuales éstas se llevan a cabo. Los métodos de trabajo a emplear en clases deben fomentar un clima de trabajo agradable, estimulador del aprendizaje, la colaboración y confianza mutua entre profesor y estudiantes.
La estrategia que se propone implica la planificación de un tipo de enseñanza dialógica, con el empleo de métodos participativos, y la combinación del trabajo grupal o individual, que se estimule los procesos de comunicación entre todos los participantes, la interacción y la influencia mutua, como una importante vía para contribuir al desarrollo moral de los estudiantes.

Ejecución de la estrategia en el proceso docente
Una vez planificadas de manera flexible y abierta todas las acciones de la estrategia docente, se procede a su ejecución. Es en el aula donde el docente debe poner a prueba sus conocimientos, habilidades y creatividad para desarrollar de la mayor manera lo planificado, teniendo en cuenta las condiciones reales que se dan en la misma, los intereses y necesidades de los estudiantes.
Un paso importante en la ejecución de la estrategia lo constituye la sesión inicial de trabajo con los estudiantes, ya que en si forman las primeras impresiones que van a ejercer una importante influencia en las relaciones profesor-alumnos y entre los propios estudiantes, por lo que debe propiciarse la creación de una clima agradable, de intercambio, confianza y comunicación entre todos los participantes, con el fin de lograr un mejor trabajo docente educativo y facilitar el desarrollo de valores.

Conclusiones
Los valores son creencias duraderas de un modo específico de conducta y supone una función reguladora de la conducta, forma parte de la estructura de personalidad formada por procesos de aprendizaje e interacción con el medio sociocultural.
El alumno debe construir su aprendizaje de valores estimulado y guiado por una persona que le brinde modelos de respeto, buen trato y buenos sentimientos.
Es necesario que el docente cambie de actitud al asumir la enseñanza de los valores, reflejando una mayor conciencia e identidad plena con su tarea y su profesión.
En muchas universidades todavía se sigue impartiendo la enseñanza – aprendizaje centrado en el profesor, donde prevalece la memorización y la acumulación de información.
Cualquier enfoque que se utilice para una educación en valores es buena, siempre y cuando considere al sujeto como una persona que le permita adquirir un buen desarrollo psico – social.

Referencias bibliográficas
Fuentes, M. (1995). Subjetividad y realidad social: una aproximación sociopsicológica. Revista cubana de Psicología.12 (1-2)
Gevaert, J. (1976). El problema del hombre. Introducción a la Antropología fisiológica.
González, V. (2000). La educación de valores en el curriculum universitario.: Un enfoque psicopedagógico para su estudio. Revista Cubana Educación Médica Superior, vol.14, no.1, p.74-82.
Ojalbo. V. et al. (2003). La educación de valores en el contexto universitario. (2ª ed.). La Habana: Felix Varela.
Santoyo, C. (n.d). Los valores en educación. Recuperado agosto 8, 2007 de http://educar.jalisco.gob.mx/04/4santoyo.htm/
Yslado, R. (2003). Sistema Universitario Internacional y Nacional: Megatendencias, contextos y escenarios. Lima: San Marcos
Yslado, R. (2007). Educación en valores. (CD Room). Trujillo.

miércoles, 28 de marzo de 2007

EL INTERNET

INTERNET: UNA HERRAMIENTA QUE PUEDE HACER MUCHO BIEN O MUCHO MAL

La clave es guiar pedagógicamente a los alumnos en su navegar por la red. El ciberespacio no sustituye la labor formativa de los profesores
Desde las computadoras que regalaba Fujimori y el plan Huascarán hasta la reciente campaña publicitaria de un proveedor de Internet, se ha instaurado en la opinión pública la idea de que una computadora conectada a la red de redes es la solución a buena parte de las carencias de nuestro sistema educativo: suple la falta de bibliotecas y libros escolares, nos conecta con la modernidad y las nuevas tecnologías y es más rápida, práctica, económica y divertida que los viejos métodos pedagógicos.Así lo revela un sondeo abierto precisamente en la web para los lectores de Elcomercioperu.com.pe, según el cual la mayoría de padres (56,6% frente a 43,3%) considera más adecuado para la educación de sus hijos el acceso a Internet que a una biblioteca. Del mismo modo, son más los encuestados que consideran la web como útil (45,2%) o muy útil (38,8%) para este fin. Entre las virtudes asociadas a ella como fuente de consulta destacan la rapidez, el mayor acceso a información y el estímulo a la investigación.La evidencia parece irrefutable. Sin embargo, no todo es un lecho de rosas: Internet supone una serie de riesgos y retos que deben ser enfrentados con solvencia para que la enorme expectativa sobre su potencial pedagógico se convierta en una realidad fructífera. Entre los riesgos (ver recuadro) están los innumerables distractores que bullen en la red, la dudosa calidad de la información que ofrecen millones de páginas y la constante tentación del copiar y pegar para los alumnos. Por ello, El Comercio consultó a diversos especialistas para sopesar el verdadero valor de Internet como herramienta educativa.RED CON RIENDASSegún León Trahtemberg, director del colegio León Pinelo, la red supone una expansión de los horizontes personales, sociales, culturales e informativos nunca antes vista. Ha hecho posible que los alumnos de este centro educativo sigan un curso a distancia, dialoguen con sus pares en Israel y midan sus conocimientos en una competencia en tiempo real con estudiantes de países como Argentina y Uruguay.Y es que el ciberespacio puede convertirse en un verdadero aliado en el salón de clases. En muchos de los colegios consultados por El Comercio, como Carmelitas y San Agustín, el desarrollo de los cursos comprende visitas guiadas por páginas de Internet que complementan los temas del currículo. Enseñar cómo funciona el sistema circulatorio, por ejemplo, con una ilustrativa animación web resulta claramente más didáctico que hacerlo con una impresión convencional.Si bien esas ventajas son evidentes, las mismas virtudes de Internet generan reparos entre los educadores: el acceso democrático a la red y su ilimitada capacidad de almacenamiento la han convertido en hogar de todo tipo de información, por lo que la selección de contenidos útiles y adecuados para la educación es fundamental. "Internet es una herramienta muy poderosa que permite hacer mucho bien o mucho mal, según como hayamos aprendido a utilizarla", explica José Luis Orihuela, catedrático de la Universidad de Navarra. "Enfrentarse a la red sin referencias es tan arriesgado como internarse en una zona desconocida sin mapa ni guía", añade.Luis Esponda, director del colegio Newton, explica que han iniciado la formación de una biblioteca de páginas web útiles, organizadas por materias, para la comunidad estudiantil, para asegurar un adecuado uso de la red. Pero los métodos no tienen por qué ser tan sofisticados: Carmen Julia Pérez, profesora del colegio Cambridge, refiere que los maestros de primaria alimentan constantemente una lista compartida de sitios con recursos valiosos. Esta sencilla rutina les facilita la tarea de encontrar en la red aquello que resulta realmente productivo para los estudiantes.En el día a día, Internet deja cuestiones que enfrentar. Trahtemberg estima que el uso de la web --en que el correo electrónico, el chat y la compra en línea son respuestas casi inmediatas-- puede generar en las personas , y sobre todo en los niños, un componente de ansiedad por el corto plazo que limite su capacidad de espera o de postergar decisiones o acciones. En la misma línea, reconoce que "todavía está por verse" si hay verdaderamente un impacto positivo de Internet en el desarrollo de competencias como el razonamiento verbal y la creatividad.UN CAMBIO DE PARADIGMAParece ser que la clave de esta revolución está en la receptividad de los docentes para subirse a la ola de la web, pues, como dice el psicólogo Roberto Lerner, "la pregunta es hasta qué punto el modelo educativo, que está basado en la centralidad del texto y que pone al profesor como fuente de información, va a resistir a una competencia como la de la red, en la que los alumnos son los que determinan qué fuente de información quieren revisar y qué aspectos quieren aprovechar. El poder, hoy en día, está mucho más en el que recibe la información que en el que la da". Para tener una idea de cómo la red está tocando el corazón del proceso educativo, demos un vistazo al mundo: en Finlandia los chicos de primero y segundo de secundaria enseñan a sus profesores cómo usar Internet. "Lo que pasa es que los profesores tienen muy poca cultura 'internética', muchos ni siquiera han chateado una vez en su vida --asevera Lerner--. Son recelosos y no se atreven a usar Internet como un instrumento, se sienten disminuidos". Perder el temor a la herramienta, usándola e investigando, y acercarse a los alumnos para conocer qué saben de la red ayuda a tender un puente entre las generaciones y estimular que los estudiantes aprendan a aprender.El verdadero potencial de la carretera virtual no puede ser aprovechado si los docentes no están preparados. Luis Esponda, del Newton, explica que este colegio convocó a un consultor extranjero para realizar una reingeniería de sus sistemas informáticos. "Nos ha dicho que lo primero es capacitar a todos los profesores para que sepan usar la red. Tiene que haber un dominio mayor de programas y de lo que es Internet mismo", señala."Nos guste o no, Internet está cambiando las metáforas de lo que significa aprender", dice Lerner, y con ello ciertas realidades se ven inevitablemente cuestionadas "¿Cuánto tiempo estaríamos frente a nuestros alumnos si ellos pudieran hacer 'zapping' con nosotros? --se pregunta el psicólogo--. Los más entretenidos no duraríamos ni cinco minutos". Por ello, encarar el monstruo de Internet, evaluando sin apasionamientos qué puede ofrecer para enriquecer el proceso de aprendizaje, con plena conciencia de que la educación nunca dejará de ser una labor eminentemente humana, se muestra hoy como el punto de inflexión.